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jueves, 30 de marzo de 2023

Reseña: Club de lectura para corazones despistados


Cómo retomar el hilo de toda una vida cuando tus errores insisten en pasarte una factura que no puedes pagar…

Equivocarse no es tan terrible, caemos, nos levantamos, lloramos un poquito por las circunstancias, aprendemos de nuestros errores y si somos listas, seguimos adelante... Eso es lo que su abuela, Bárbara, le había dicho antes de darle las llaves de su casa en Trevillés, un pequeño pueblo cercano a la frontera francesa. Quizás huir, no era la opción más inteligente para una historiadora desmemoriada, una publicista condenada y una lectora deshabituada… Pero lo que Abril estaba apunto de descubrir en ese recóndito lugar es que no existe mejor refugio que una biblioteca. 


No voy a negarlo, tenía muchísimas ganas de leer Club de lectura para corazones despistados”, pero lo que no sabía es que este libro iba a llegar a mi vida en el momento en el que más lo necesitaba. Y es que en esta novela, Mónica Gutiérrez, la autora, nos habla de los libros como si fueran auténticos salvavidas y es curioso, porque siendo sincera conmigo misma, a mí, este libro, me ha salvado en muchos sentidos. 


Encontrar las vasijas del jardín y volver a abrir el club de lectura. Esas habían sido las dos condiciones que le había impuesto su abuela antes de hacer las maletas y poner rumbo a Trevillés. Pero con lo que no contaba Abril, era con lo de tener que vivir en una biblioteca y encima tener que compartirla con un ex presidiario con aires de Robin Hood… La llegada de Alex a su vida no lo cambiará todo, ni mucho menos, pero sí que lo harán las noches leyendo en el sofá, los paseos bajo el atardecer y varios platos llenos de macarrones con queso. 


El título de este libro ya nos da una pista, Club de lectura para corazones despistados”, así que si hay algo que vamos a encontrar en esta historia son libros. Toda clase de libros. Citas, menciones, referencias… Libros que he tenido la suerte de haber leído ya y otros tantos que he tenido que apuntarme en un papel para leerlos próximamente porque la autora nos habla de ellos con tanto cariño, con tanta pasión… Que de alguna manera, te invita a querer darles una oportunidad junto a una buena taza de chocolate caliente.


El club de lectura de Trevillés volverá a abrir sus puertas y entre el calor del fuego, el sabor de los dulces y el sonido de las risas me ha resultado muy fácil sentirme como un personaje más de este libro. Y es que ha sido muy sencillo imaginarme sentada al lado de Ángel y sus ronquidos, frente a la cara fruncida de Salvo, más conocido como El Grinch. Degustando todo lo que Parvati y Jaume hubieran llevado ese día a la mesa e intentando adivinar junto a Rosa y María cuál será la próxima lectura que compartiremos... En fin, este libro, como todos los de Mónica Gutiérrez, no ha podido tener mejores personajes secundarios. Personajes a los que voy a echar muchísimo, muchísimo de menos...


La literatura como terapia. Esta es una de las grandes maravillas que esconde este libro y la parte que posiblemente más me haya gustado de estas páginas. Porque gracias a “Drácula”, aprendemos que los monstruos que no se ven son aquellos que dan más miedo. Al igual, que “Buenos presagios” nos enseña que cuando perdemos la capacidad de reírnos de nosotros mismos es cuando verdaderamente no queda esperanza para nosotros… Y es que al final, todo libro tiene algo que contarnos y al mismo tiempo, algo que enseñarnos… Por eso, “Club de lectura para corazones despistados”, nos hace entender que es necesario pedir ayuda porque nadie consigue salvarse solo y también nos habla de proteger siempre a quienes de verdad amamos. 


Un árbol gigantesco adornado todavía con las luces de Navidad. Unas calles adoquinadas con piedras desgastadas. El olor de las lumbres hogareñas… El aperitivo de las una, las meriendas de los jueves con las tejedoras y el club de lectura de los viernes. Una puerta a Narnia que da a una selva jurásica y un lobo que ha perdido a su caperucita roja… Parar. Respirar. Mirar a tu alrededor... Y volver a encontrarte entre las páginas de un libro. Así ha sido para mí, “Club de lectura para corazones despistados”. Una novela dulce, ingeniosa, confortable y verdaderamente reparadora.



Si quieres saber más sobre este libro, haz clic aquí.


viernes, 17 de febrero de 2023

Reseña: Los jueves con Tolkien


“En un agujero del suelo vivía un hobbit…” Así empezó todo.


Un grupo de lectura, trece artículos, un relato y Mónica Gutiérrez. Una nueva aventura que nos acercará a la vida y obra de J.R.R. Tolkien. Un viaje al pasado que nos dejará con las mejores anécdotas de John Ronald Reuel Tolkien. Bienvenidos a “Los jueves con Tolkien”.


Lo primero a tener en cuenta es que J.R.R. Tolkien odiaba las biografías, así que creo que estos artículos le hubiesen encantado. Sobre todo porque Mónica Gutiérrez ha hecho un trabajo brillante en todos los sentidos. No solo ha sabido encontrar la voz perfecta para llegar a todos sus lectores, sino que además, nuevamente, lo ha llenado todo con su magia. 


Y es que me ha resultado muy fácil imaginarme a este famoso escritor en su despacho inventando idiomas propios, creando mapas infinitos de la Tierra Media o discutiendo con su editor... Todo lo que hiciera falta para conseguir una edición perfecta de “El señor de los anillos”. Un libro que en principio solo iba a ser un volumen, pero que al final, acabaron siendo tres.


De verdad que he disfrutado mucho leyendo este libro porque aunque soy muy fan de la trilogía cinematográfica, apenas conocía nada de la vida de este autor. Así que descubrir lo importante que fue para él construir este universo, me ha puesto los pelos de punta en varias ocasiones... Porque al final, soñar con este mundo, fue lo que lo salvó del horror de la Gran Guerra, al igual que años más tarde, cuatro hobbits se encargarían de salvarle la vida a su hijo, Christopher. Convertir todos esos recuerdos terribles de la guerra en literatura… Sin duda es algo digno de admirar.


Por supuesto, debemos saber que al final, “El señor de los anillos”, no es una lucha entre el Bien y el Mal, sino un cuento sobre la guerra, sobre la necesidad de luchar por aquello que es justo... Así es como Mónica Gutiérrez nos hace entender el verdadero significado de esta historia, tal y como el profesor hubiese querido. Tal y como él defendió que la Tierra Media nunca fué un lugar imaginario, sino que siempre se trató de nuestro propio mundo en una época anterior.


Una amistad inquebrantable con C.S. Lewis, varias pintas en el “The Eagle and Child", y las reuniones semanales de los Inklings. Una condición de que su obra jamás pasase por los estudios Disney y descubrir que el hijo del editor de “El Hobbitfue el que años más tarde publicaría: “La comunidad del anillo”, “Las dos torres”  y “El retorno del rey”. Un amor de leyenda y toda una vida dedicada a dar vida a la Tierra Media… De verdad que no tengo palabras suficientes de agradecimiento para Mónica Gutiérrez por el buen rato que me ha hecho pasar descubriendo cada pequeño detalle de este autor y su obra. Una obra que desde que se publicó, jamás ha sido descatalogada.


Además, este libro también trae un relato extra llamado, "Té con los Inklings", que debo confesar que se ha ido directo a mi corazón. 


“Los jueves con Tolkien”, empezó como una aventura a la Tierra Media que organizó el Club Literario Macondo y que al final, se ha convertido en un viaje inolvidable.

jueves, 29 de diciembre de 2022

Reseña: Una Navidad escocesa


Mi época favorita del año.

Mi lugar favorito del mundo.

Mi escritora favorita de la vida.

Mi libro favorito de Navidad.


Siempre que escribo sobre Mónica Gutierrez lo hago con una mano en el corazón y es que sus libros siempre consiguen dejarme una huella imborrable… “Una Navidad escocesa”, sin duda, ha sido todo un regalo; un pequeño cuento que me ha hecho soñar con besos bajo el muérdago, con tardes llenas de chocolate caliente y paseos con sabor a castañas asadas. El frío en la punta de la nariz y el calor de una buena chimenea... Un árbol gigante (aunque sea robado a los Cameron) y las luces de Navidad inundándolo todo... 


Y es que si algo ha aprendido Natalia Castro es que la vida es impredecible siempre, incluso cuando piensas que pisas tierra firme... Por eso, cuando nuestra protagonista llega a las puertas de Gaoth Tuath Castle, junto a su libro del doctor Willoughby con la misión de rescatar un castillo, lo que menos esperaba era acabar salvándose a sí misma. Por no hablar del fantasma que habita en su interior, de la boda que se celebrará el día de Navidad y del apuesto heredero de los MacTavish, Henry


Ciento cuarenta y ocho páginas son las que componen esta historia y para mí es de admirar que con tan pocas páginas, Mónica Gutierrez, haya conseguido teletransportarnos a Escocia, no solo a través de castillos, bosques caledonios y jardines, sino también con la fuerza de la literatura y de la gastronomía. De hecho, no podéis haceros una idea de lo mucho que he aprendido gracias a este libro. Que si la Navidad estuvo prohibida durante cuatrocientos años en Escocia, que si eres rubio tienes que llevar bastante cuidado en el Hogmanay… Las diferencias que existen entre la tradición nórdica de Yule y la Navidad que hoy en día celebramos… Y un montón de leyendas, curiosidades y tradiciones. De hecho, creo que ahora mismo, sería muy feliz con un ejemplar de, “Fragmento de breve guía para mi sucesor sobre castillos y jardines, por el doctor Willoughby, The Crow”.


Pero aparte de todo lo aprendido, también me llevo de este libro mensajes bonitos, inspiradores… Textos que me han dejado pensando sobre que la felicidad no debe depender de nadie más que de uno mismo. Frases que me han hecho plantearme que la verdadera familia a veces se encuentra a lo largo del camino. Instantes que me han demostrado que las circunstancias más extraordinarias de la vida, suceden al margen de todas nuestras previsiones… Y es que ha sido precioso recorrer este viaje al lado de Natalia y Henry. 


Y bueno, no os voy a engañar, tengo la sensación de que hacía décadas que no me divertía tanto con un libro. Que si exorcismos, que si la prima Mildred, que si un árbol robado, que si un mayordomo armado… ¿Y lo mejor de todo? Los diálogos. Que para mi gusto, la autora, ha sabido jugar muy bien con ellos… En serio, si hay algo que amo de los libros de Mónica Gutierrez es su humor, pero es que esta vez se ha superado. 


Además, os prometo que los libros de esta autora no necesitan de hechizos, ni de varitas, ni de fuegos artificiales… Porque se nota que escribe con el corazón, por eso, siempre consigue hacer magia a través de las palabras, a través de sus personajes. Y por eso, este libro me ha dejado sin aliento y sin lágrimas… 


En el interior de un castillo del siglo XVIII huele a Navidad o quizás, sean las recetas de Madeline, la cocinera, sea como sea, un fantasma al que le encanta el Oporto quiere abandonar este mundo y una mujer planea su tercera boda en el salón mientras una botánica y un abogado se miran a los ojos y comparten un beso bajo el muérdago. 


PD: Ojalá, el doctor Willoughby tuviera alguna receta para poder superar “Una Navidad escocesa” porque ahora mismo, solo tengo ganas de quedarme a vivir en su interior. Ojalá, el doctor Willoughby tuviera una máquina que me pudiese mandar al interior de este libro, aunque eso supusiera enfrentarme al mayordomo de los MacTavish.

viernes, 14 de enero de 2022

Reseña: Sueño de una noche de teatro


Pensándolo bien, leer, tiene que ser algo parecido a cuando vas al teatro. Se abre el telón y empieza la auténtica magia… Pero muy pocos son conscientes del caos que puede haber en vestuarios en ese momento, de los cambios de guion y atrezo que se han realizado a última hora o de los problemas personales a los que se enfrenta cualquier actor fuera del escenario. Para ellos, el mundo empieza a detenerse justo en el momento exacto en el que se anuncia que faltan cinco minutos para que empiece la actuación y que, por favor, apaguen sus teléfonos móviles… A partir de ese momento, solo importa lo que tienes en frente, justo como cuando abres un libro por primera vez.

Elsa Soler, es la asistenta de dirección de uno de los directores más queridos de Barcelona, Max Borges. Ambos, junto a su grupo creativo, empezarán a ensayar, Macbeth”, la obra de teatro más oscura de Shakespeare, con el único objetivo de que Max Borges alcance el éxito internacional que se merece. Pero a veces, soñar con los ojos abiertos puede tener consecuencias…

En este libro encontramos una primera parte, ambientada en Barcelona, en la que la autora nos narra las peculiaridades de todos los personajes de esta novela, nos habla también del porqué la obra escogida para representar es Macbeth” y no “Hamlet” y nos cuenta, sobre todo, como este grupo de personas tan dispares acabó formando parte de la misma compañía teatral. En contraste, la segunda parte de este libro está ambientada en Escocia y entre estrenos, fantasmas y bastones de caramelo nuestros protagonistas empezarán a entender que no hay cosa que dé más miedo que los “cambios”.

Como no podría ser de otra forma, viniendo de Mónica Gutiérrez, a este libro no le falta ningún detalle. Se nota que la autora se ha documentado muy bien para crear esta novela y se puede palpar su amor propio por; Shakespeare, Barcelona y las Highlands. De hecho, me he visto aprendiendo cosas de lo más interesantes sobre todo tipo de lugares, obras teatrales o leyendas llenas de encanto.

Y bueno, no voy a mentiros, nada más leer el título de esta novela supe que este, se iba a convertir en uno de mis libros favoritos de la escritora y desde luego, que no me equivoqué, porque si hay algo que me gusta tanto como leer es el mundo del espectáculo y para desgracia de Max Borges, los musicales son mi género favorito. Así que no os podéis ni imaginar lo bien que me lo he pasado entre bambalinas. Podría deciros incluso que de todos los libros que he leído de esta autora, este, para mí, es el más divertido, ya que me he visto atrapada por un humor exquisito y por unos diálogos la mar de ingeniosos. Aunque, no puedo olvidarme de mencionar, la historia de amor que encontramos en su interior, el romance que se va cociendo a fuego lento desde el principio, porque sin duda, ha sido otro de los ingredientes que han logrado dibujarme una sonrisa de oreja a oreja.

Mónica Gutiérrez no solo me ha hecho sentir como un personaje más dentro de todo ese grupo de actores y técnicos, sino que también ha conseguido emocionarme y hacer que esta historia se vaya directa a mi corazón. De hecho, me ha costado MUCHO despedirme de cada personaje porque es que cada uno de ellos se hace de querer, incluso con sus rarezas. Un dramaturgo obsesionado con Shakespeare, un actor con problemas de alcoholismo, una catedrática medievalista, el primer ministro del Reino Unido, la diva de los escenarios y hasta el recepcionista del hotel… Y de verdad, gracias a sus reflexiones y a su forma de ver la vida me he sentido arropada y comprendida. Me he sentido en casa.

En otro orden de cosas, el marcapáginas que usé mientras leía este libro decía la siguiente frase; “No sirve de nada preocuparse. Lo que venga vendrá, y le plantaremos cara”. No fue a caso hecho, lo prometo, pero creo que resume muy bien la esencia de este libro, ya que al final, vemos como cada uno de los personajes le planta cara a los diferentes problemas que van surgiendo dentro y fuera de los escenarios y nos hacen darnos cuenta, a los espectadores, de lo verdaderamente importante de la vida. De ahí, que tantas frases se hayan quedado conmigo con el paso de las páginas.

Desde luego que Mónica Gutiérrez es de esas personas que no necesitan de trucos para hacer magia y “Sueño de una noche de teatro” es la prueba de ello. Una historia dulce, amable y muy, MUY divertida. Un lugar al que acudir en los días grises y unos amigos a los que visitar cuando necesites un poco de locura y buen humor. Sin duda, una obra maestra que pondrá a todo el público en pie en cuanto se cierre el telón. 


¡MUCHAS GRACIAS A MÓNICA GUTIÉRREZ POR ESTE REGALAZO!

Si quieres saber más sobre este libro, pincha aquí.

viernes, 23 de julio de 2021

Reseña: Todos los veranos del mundo

Todo estaba en orden, todo era seguro hasta que Helena volvió a Serralles, el pueblo de todos los veranos de su infancia, y ya nada importó… Ni si quiera su boda con el Juez Dredd. Allí el tiempo transcurre de otra manera, la luz es distinta y las cosas que parecen importantes en la ciudad, pierden por completo su poder. Pero lo que nuestra protagonista debería de haber sabido es que no importa lo lejos que corras a esconderte, la vida siempre acaba por encontrarte.

Cada vez que leo a Mónica Gutiérrez acabo pensando lo siguiente; esta autora no escribe, esta autora hace magia. De hecho, no sé cómo lo hace, pero siempre consigue que me reencuentre conmigo misma, pese a que ni siquiera fuera consciente de lo perdida que estaba y, sobre todo, consigue recordarme las cosas importantes de la vida; el poder que tiene un abrazo, los efectos de una sonrisa, la importancia de rodearte de personas que te quieren por como eres…

“Todos los veranos del mundo”, es una historia que nos habla sobre la vida, el paso de los años y el recuerdo de los que ya no están. Pero también, tiene entre sus páginas, la historia de amor más bonita que ha escrito esta autora hasta la fecha. Nuestra Helena de Troya volverá a coincidir después de veinte años con nuestro adorado Paris, más conocido como Marc. Y los dos niños que llenaban cada calle de carcajadas, helados y carreras en bicicletas... volverán a perderse en la magia las noches de verano. El problema es que nuestra protagonista está a punto de casarse con otro hombre.

Un libro que nos hace reflexionar sobre los cambios y el miedo que estos nos provocan y también nos deja pensando en las decisiones; en el por qué o por quien decidimos tomarlas. Lo que es correcto y lo que no. Y de verdad, me ha encantado ver la evolución que tiene el personaje de Helena a lo largo de las páginas. Ver como consigue volver a sentirse en paz consigo misma, ver como decide apostar por su felicidad y, sobre todo, ver como vuelve a conectar con cada miembro de su familia; su madre, sus hermanos, sus sobrinos… Y hasta el vikingo de la floristería. Porque aquí, cada personaje cuenta.

Y aunque parezca mentira, esta es la primera vez que no voy a recomendar leer a esta autora bajo el sonido de una tormenta, atrapada entre las mantas y con una buena taza de chocolate. El propio título te da una pista, pero por si te quedaba alguna duda, no pierdas la oportunidad de leer este libro en verano, de hecho, creo que, a partir de ahora, lo leeré cada uno de mis veranos y a poder ser con una buena copa de vino en la mano, porque sin duda, se ha convertido en uno de mis libros favoritos.

Una historia perfecta para desconectar que consigue atraparte con los cinco sentidos porque es muy fácil sentir cada aroma, cada sabor… Ver a través de las páginas. De hecho, cuanta con una ambientación que dan ganas de coger las maletas y viajar hasta la pequeña localidad a pie de los Pirineos.

Pero, sinceramente, lo que no acabo de comprender es como se ha podido hablar tan poco de este libro con lo bien escrito que está, con lo fácil que resulta engancharse a sus páginas, con la historia tan bonita que esconde en su interior… Y es que, solo le han bastado doscientas páginas a esta autora para crear una novela a la que no le falta ningún detalle y ninguna pizca de magia.

Es tiempo de vendimia, tiempo para tomar el té en tu librería favorita, tiempo para aprender a volar… Así es “Todos los veranos del mundo” una novela dulce, entrañable… De esas que consiguen curarte por dentro y de esas que logran que te sientas mejor contigo misma.



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lunes, 21 de diciembre de 2020

Reseña: El invierno más oscuro

 

Vampiros y humanos conviviendo juntos; trabajando codo con codo, yendo al supermercado hacer la compra o tomando un wiski en la barra de un bar. Y tú… ¿Eres capaz de imaginarlo?

Grace Southwark ya se había acostumbrado a vivir rodeada de estos seres, incluso su mejor amiga, Suzanne, era una de ellos. El único problema era que Grace era capaz de matarla. Un simple roce y su amiga o cualquier otro vampiro estallaría en cenizas a su alrededor. ¿Por qué? Pues eso es lo que le gustaría saber a nuestra protagonista…

Alice Lovelace, más conocida como Mónica Gutiérrez, se estrena en el género con “El invierno más oscuro”, su primera novela de fantasía urbana. No sabía muy bien que me iba a encontrar entre estas páginas, así que lo de tropezarme con vampiros descendientes de vikingos y con SH, humanos mutados en una especie de “súper-héroes”, ha sido toda una gran sorpresa. Y en un mundo lleno de seres sobrenaturales descubrir quién eres no será nada fácil, sobre todo, cuando un grupo de vampiros te quiere muerta y una organización de SH quiere experimentar contigo…

Esta es una novela para disfrutar sin prisas ya que hay que estar muy atento a todo para no perderse ningún detalle. Y creo que el hecho de que sus capítulos fueran tan cortos me ha ayudado bastante con este tema, porque muchas veces más que la trama, es como Alice Lovelace te la cuenta… Con ese aire gótico, con ese humor tan inteligente que ella tiene y con ese romanticismo que tanto la caracteriza.

De hecho, la autora ha sabido plasmar muy bien el romance que se esconde entre estas páginas. Y aunque es algo que sucede de forma instantánea, no puedo negar que, si yo estuviera ante el mismísimo, Eric Stenkilsson, Legado de Londres, se me pararía el corazón de inmediato. Porque… ¡QUE VAMPIRAZO! Y es que no hay que olvidar que nuestro protagonista masculino es el único que puede proteger a Grace y ayudarla al mismo tiempo con su búsqueda. Y sí, estamos ante uno de esos romances sobrenaturales entre dos personas de diferente especie que tiene su parte de prohibido y su parte de amor eterno. Pero, he admitir, que me ha faltado sentir ese vértigo, esa adrenalina porque, aunque su historia de amor ha sido de lo más intensa, me ha faltado un algo que me hiciera vibrar por dentro…

Lo que sí que me ha gustado y mucho, ha sido como la autora ha dado vida a sus personajes tanto a los principales como a los secundarios porque aparte de Eric y Grace vamos a conocer también a Sarah, la lugarteniente de nuestro vampiro favorito y a Jason Davenport, el ex de Grace que ha resultado ser uno de los SH. Así que no todo va a ser una lucha contra demonios mayores porque esta novela guarda un poco de salseo en su interior y la verdad es que ha sido genial ver como los personajes se iban enfrentando a cada situación.

Por supuesto, la historia transcurre en Londres y regresar a esta ciudad de la mano de Mónica Gutiérrez siempre es un placer y no solo porque da la sensación de que se conoce cada una de sus calles y de sus historias sino porque esta autora tiene el poder de teletransportarte a cualquier parte con solo un par de palabras; ya sea al interior de un museo o bajo las tumbas de un cementerio… Además, se nota mucho que es Mónica Gutiérrez la que se esconde bajo este seudónimo porque volvemos a ver la ciudad de Londres como si fuese un personaje más y porque también podemos ver entre líneas, su pasión por la historia y por la literatura.

“El invierno más oscuro” es un libro que se tiñe de diálogos épicos y de trocitos de un diario… Una lucha entre ángeles y demonios, entre la luz y la oscuridad… Entre nuestro verdadero destino y el motivo por el que de verdad luchamos.



 Si quieres saber que me ha parecido este libro pincha aquí.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Reseña: Próxima estación


Si tuvieras que decidir entre pasado o futuro, entre tus recuerdos o nuevos instantes… ¿Qué elegirías? ¿Volver la vista atrás o mirar siempre hacia delante? 

Sigrid hace mucho tiempo que decidió enterrar sus recuerdos para poder centrarse mejor en todo lo que la vida tenía preparado para ella… Pero ahora, atrapada con su expareja entre los vagones del Venice-Simplon Orient Express y gracias al sabor de una crema de bogavante o a la melodía de una canción… Regresar al pasado será algo muy fácil, afrontarlo, quizás… no tanto.

Mónica Gutiérrez, nuestra escritora favorita de feelgood, vuelve con su última novela, “Próxima estación”. Un viaje sobre ruedas donde pasearemos por la historia del Orient Express; cómo se creó, como se reformó, quien habitó sus vagones, sus mejores anécdotas… ¿Y qué os voy a decir yo? No hay nadie mejor que Mónica Gutiérrez para aprender un poco de historia. Además, en este recorrido también seremos testigos de de las decisiones que nuestra protagonista tendrá que tomar abordo.

Sigrid viajará por el corazón de Europa junto a su compañera de trabajo y amiga, Ángela y junto a su inseparable conejo, Houdini, pero entre vagones y gracias a la convención anual hotelera a la que asiste, Sigrid, conocerá al increíble Gilberto, Agente de Acompañamiento, que se encargará de enseñarnos todas las curiosidades del tren y a David Atwood, nuestro Ed Sheeran particular, entre otros muchos personajes… 

Y bueno, supongo que a estas alturas de la reseña os estaréis preguntando qué pasa con Pol, el ex de Sigrid y la verdad que es un personaje al que merece la pena descubrir por uno mismo, sobre todo, porque tiene tantas ganas de conseguir una segunda oportunidad con Sigrid que es capaz de todo… Y es que si por algo me ha gustado tanto este libro es por la magia que tiene esta relación; una simple caricia, una mirada… Y a mí es que se me paralizara todo el corazón. Así que, de verdad, si eres una amante del romanticismo no te puedes perder este libro y si es acompañada de una taza de chocolate en un día de tormenta mejor que mejor, aunque bueno, no estaría de más tampoco unos macarons de pistacho del chef Fabregat o en su defecto, tener una máquina de mantequilla a mano. (Enserio, cuando acabéis el libro vais a necesitar una de estas.)

Si este libro se diferencia del resto, es por ese toque inspirado en “Alicia en el país de las maravillas”; un conejo, un laberinto, una chica perdida, el tic-tac del reloj… Y es que, como no podría ser de otra manera, este viaje en tren se llena de personajes de lo más entrañables a los que es muy fácil coger cariño. Y no, no os voy a engañar si algo no supero nunca de los libros de esta autora son las despedidas porque de verdad, son tan peculiares sus protagonistas que no es fácil decirles adiós.

Gracias también a todas las reflexiones que encontramos entre sus páginas, las palabras de Mónica Gutiérrez son como una especie de medicina para los lectores. Y en esta ocasión, la autora, nos habla de la importancia que tiene quererse a uno mismo y nos invita a meditar sobre cómo cambia la historia según quien la cuenta, según la perspectiva, según el paso del tiempo…

Además, si no me canso nunca de recomendar a esta escritora, es porque sus novelas consiguen hacerme sentir bien por dentro, bien conmigo misma y siempre que miro las estanterías y encuentro uno de sus libros me invade la nostalgia por aquellos personajes que dejé atrás y que están ahí, esperándome a que regrese... No sé… creo que Mónica es experta en crear historias de lo más entrañables y que con poco, consigue MUCHO.

“Próxima estación” es tiempo para pararnos a respirar y darnos cuenta de lo que realmente queremos hacer con nuestra vida. Es tiempo para curar las heridas del pasado y para perdonar… Porque como dice una de mis escritoras favoritas: “Nadie pasa indemne por la vida, excepto las amebas”. En conclusión, “Próxima estación” es un viaje hacia atrás, pero solo para tomar impulso y seguir rumbo hacia delante. 



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lunes, 1 de julio de 2019

Reseña: La librería del señor Livingstone



Leer a Mónica Gutiérrez siempre es algo mágico. Primero se detiene el tiempo, luego te teletransportas a cada una de sus páginas y tras eso, sus palabras cobran vida como si de un hechizo se tratase… Convirtiendo un libro en un auténtico salvavidas. Y es que a veces se nos olvida que la felicidad reside en las pequeñas cosas y necesitamos a alguien que nos recuerde el valor de esos instantes.

Buscar trabajo en Londres no está siendo como Agnes Martí imaginaba y el miedo a fracasar y no encontrar su sitio en el mundo la está llenando de inseguridades… Pero traspasar la puerta de una librería en mitad de una tormenta, quizás, sea todo lo que necesite para reencontrarse y volver a confiar en sí misma. Edward Livingstone, el dueño del establecimiento, acogerá a la arqueóloga perdida, dándole trabajo entre paredes llenas de libros y estanterías. Y allí, junto a Shakespeare, Dickens y Tolkien nuestra protagonista empezará a ver la vida bajo una perspectiva diferente.

Sin edulcorantes y sin necesidad de efectos especiales, Mónica Gutiérrez nos invita a disfrutar de una historia emotiva capaz de sacarte una sonrisa durante toda la lectura y también nos incita a reflexionar sobre varios aspectos de la vida, como por ejemplo; el amor o el trabajo. Y es que nos pasamos tantos años estudiando que cuando nos dan un título, un certificado… Solo creemos que somos una cosa en el mundo y no nos damos cuenta de que somos más, mucho más que una profesión. Hay varios mensajes en esta historia, pero creo que este ha sido el que me ha hecho despertar de un sueño profundo. Como he dicho antes, las palabras de Mónica Gutiérrez son siempre como una especie de conjuro mágico.

Aunque para mí, la verdadera magia de esta historia reside en cada uno de sus personajes; desde la editora, Sioban, hasta el pequeño astronauta, Oliver Twist. Los habitantes del Moonlight Books con sus costumbres y sus pequeños matices están tan bien creados y tan llenos de vida que es imposible no cogerles cariño, en especial a Edward Livingstone que se ha ganado todo mi corazón. Además, el vínculo que crea Agnes con cada uno de ellos y lo que nuestra protagonista aprende en su estancia en la librería, sin duda, ha sido mi parte favorita. Por eso, me dio tanta pena llegar al final de esta lectura y por eso, no me quedó más remedio que llorar en la despedida.

Además, pasear por las calles de un Londres teñido de Navidad junto a Agnes ha sido algo precioso y si encima le acompaña John Lockwood, el inspector que lleva el caso del libro robado de la vitrina del señor Livingstone, pues podríamos decir que el miedo a enamorarse acaba siendo sustituido por las ganas de intentarlo.

Pero si esta novela destaca en algo, es por el amor a los libros. De ahí, la cantidad de citas y referencias que encontramos sobre ellos. Harry Potter, Peter Pan, Alicia en el país de las maravillas… Y muchos, muchos clásicos que, a pesar de haberme sentido un poco perdida entre obras y autores del romanticismo, he de confesar que me he apuntado varias recomendaciones.

“La librería del señor Livingstone” es ese lugar al que querrás volver cada vez que sientas la necesidad de desconectar, escapar, olvidar. Cada vez que te apetezca un té en el rincón de los románticos o pasar una noche entera observando las estrellas. Porque no hay mayor placer que el de perderse en una librería y encontrarse entre sus páginas.



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lunes, 1 de mayo de 2017

Reseña: Un hotel en ninguna parte


A veces necesitamos perdernos… escapar, huir, olvidar. Necesitamos salir corriendo sin rumbo, sin destino... Llegar hasta ese lugar desconectado de un mapa en el que sientes que el mundo vuelve a girar en la dirección correcta y que las manecillas del reloj vuelven a vibrar en una melodía perfecta. Viajar hacia “Un hotel en ninguna parte” y perderse por cada rincón de esta historia; inspiradora, dulce y sencillamente mágica.

Emma es una joven violinista que lo perdió todo cuando la relación con su director de orquesta terminó. Su nostalgia la llevará hasta “El Bosc de les Fades” un pequeño hotel perdido regentado por los hermanos Brooks: Samuel y Tristan. Allí, Emma empezará a trabajar como camarera de habitaciones y pasará unos días alejada de la cobertura y de la vida sin frenos de la ciudad.  A cambio, ella se verá rodeada de personas de lo más peculiares que le harán sentirse más viva que nunca y que le harán sentir que está en el lugar y en el momento exactos.

Hay algo que cabe destacar y es la forma tan original en la que está escrita esta novela. Los e-mails serán la base de esta narración y en ellos podremos sentir como la historia nace y crece, a través, de las voces de Emma, Samuel y Tristan. Esto no supone ningún problema, ya que en ningún momento, se pierde detalle alguno de lo que sucede en “El Bosc de les Fades”. Además, sobra decir que este formato resulta de lo más innovador, dinámico y ameno.

Emma nos irá informando de sus avances a través de los correos electrónicos que a diario le envía a su amiga Anna. Los hermanos Brooks, sin embargo, se comunicaran con Martha, su madre. Estos e-mail nos informarán de cómo el hotel está haciendo hasta lo inimaginable para no tener que cerrar sus puertas, también nos harán ser testigos de un romance cocido a fuego lento y por supuesto, nos harán ser partícipes de toda la evolución que sufre el personaje de Emma. No es un libro de giros radicales pero la autora nos deja con más de una sorpresa en su interior. Sorpresas que iremos descubriendo poco a poco ya que el libro está muy bien repartido y equilibrado.

Los personajes secundarios de esta historia son brillantes, hasta tal punto, de que cada uno de ellos reluce con luz propia. No sabría decir cuál de todos ha sido mi favorito aunque puede que me decante por William Lexington, un viejo escritor en busca de inspiración, o tal vez, debería decidirme por Juaquim, un cocinero amante de la música, o quizás, debería de apostar más por el mal genio de Phillip, el recepcionista del hotel o de lo contrario, podría decantarme por la felicidad de una madre e hija, más conocidas como: Marbel y Aurora… Como podéis ver, me es imposible decidirme por alguno y es que todos ellos son de lo más especiales. Llenos de matices, de instantes y perfilados al milímetro con mucho mimo y amor.
 
En cuanto a los hermanos Brooks debo confesar que tengo cierta debilidad por el personaje de Tristan. Su humor es algo que me ha contagiado y sus posdatas simplemente me han conquistado. Pero sin embargo, Samuel, ha sido un personaje tan especial que ha sido imposible no enamorarse de él en estas 250 páginas. Su romance con Emma nos hará conocer a un hombre mucho más intenso, más cálido, de sonrisas sinceras y de un humor de lo más agradable. Además, la autora ha sabido darle a esta historia de amor una delicadeza que bien podría ser sinónimo de magia porque está tan bien construida y tan bien narrada que sin duda embelesa de un modo hipnotizante.

Noches de insomnio, desayunos en tazas con verdadero té inglés, conciertos de violín en la última planta del hotel y encuentros fortuitos en su precioso jardín… Su estancia en el hotel le servirá a Emma para volver a conocerse, para darse cuenta de en qué dirección quiere guiar su vida y sobre todo, le servirá para darle sentido a la palabra hogar. Un personaje que no solo nos deja con una grandísima evolución, sino que además, se convierte en todo un ejemplo de superación.

Es una novela llena de música y literatura pero sobre todo es una historia cargada de contrastes. Pasamos de melodías clásicas a la armonía de una pieza de “Trash Metal”. De autores como Byron, Henry James a la mismísima J. K. Rowling… Además, también quiero hacer mención a esos pequeños guiños o menciones a novelas como; “Alicia en el país de las Maravillas”, “El señor de los anillos”… Sin duda, han sido todo un acierto y si no, que se lo digan a la sonrisa gigante que todavía permanece en mi rostro.

Sobra decir que es una novela tan bien ambientada que dan ganas de hacer las maletas y de inmediato salir en busca de “El Bosc de les Fades”. No solo se respira paz entre las páginas sino que Mónica Gutiérrez, la autora, consigue teletrasnportarnos a cada lugar; ya sea al hotel, al bosque o al pequeño y polvoriento paraíso del té inglés en Mirall de Mar.

No cabe duda de que Mónica Gutiérrez hace magia con las palabras. Ella tiene un talento inigualable y un don único para escribir novelas del género “Feelgood”. Su pluma no solo es elegante, sino que además, es de lo más pura, dulce y vivaz. Además, se nota que es una historia cuidada hasta el más mínimo detalle y sobre todo, se nota que es un libro escrito con verdadera pasión. De ahí, que este tomo esté lleno de citas para enmarcar, subrayar y llenar de posits.

En conclusión,“Un hotel en ninguna parte” es un libro muy especial, una selección de pequeñas cosas que construyen una GRANDÍSIMA historia. Unas páginas en las que perderse una y otra vez y un libro en el que reencontrase. Una historia llena de amistad, esperanza y segundas oportunidades. 


¡MUCHÍSIMAS GRACIAS A LA AUTORA POR ESTE PRECIOSO Y MÁGICO EJEMPLAR!

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