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lunes, 19 de octubre de 2020

Reseña: Siempre el mismo día

¿Cómo crees que será tu vida a los cuarenta años?

Emma, es de las que se ve así misma cambiando el mundo. Dexter, por el contrario, es de los que prefiere no pensar en el futuro, ya que vivir el presente sin complicaciones es lo único que planea hacer durante el resto de su vida... Ella, que procede de una familia humilde. Él, que no le ha faltado ni una pizca de dinero en toda su vida. Ellos, que coinciden la última noche de universidad. Ellos, que se despiden a la mañana siguiente… Ellos, que durante veinte años seguirán juntos. Así empieza, “Siempre el mismo día”.

Todavía no se si voy a ser capaz de expresar todo lo que esta historia me ha aportado a nivel personal y emocional, pero os prometo que voy a intentarlo. David Nicholls, el autor, nos deja con una historia totalmente diferente. Para empezar, está escrita de manera muy original, ya que solo seremos testigos de las vidas de nuestros protagonistas una vez al año, lo que quiere decir, que cada capítulo se desarrolla, el quince de julio de distintos años. Y quizás, sea una tontería esto que voy a decir, pero lo cierto es que David Nicholls, me ha dejado reflexionando bastante sobre lo mucho que puede llegar a cambiar la vida en un año y al mismo tiempo, con lo poco que pueden cambiar las cosas en ese periodo de tiempo.

Además, creo que esta novela también nos plantea una pregunta que no deberíamos dejar pasar y es la siguiente: ¿Cómo sería tú vida si hubieras elegido otro camino? El autor, nos habla mucho sobre que el mundo está lleno de posibilidades infinitas y a través de las decisiones que toman Emma y Dexter, vamos viendo como sus caminos se cruzan, se enredan, se deshacen, crecen y maduran… Y no lo voy a negar, esto, me ha creado mucha frustración y mucha impotencia porque real que a veces me daban ganas de entrar dentro de el libro y pegarles un par de collejas a cada uno.

“Siempre el mismo día” es una historia que transcurre en torno a veinte años y creerme cuando os digo, que veinte años dan para mucho; para enamorarse mil veces, para viajar a lugares desconocidos, para trabajar en toda clase de trabajos, para vivir…  Y es que al final si que es cierto que todo gira alrededor de una historia de amor, una historia de amistad, pero creo que el tema principal o lo que David Nicholls pretendía cuando escribió esta novela, era mostrarnos ese camino hacia la vida adulta y enseñarnos que el futuro normalmente nunca es como esperamos; nuestra forma de ver el mundo cambia como lo hace la ropa que usamos… Quizás, algo que no nos gustaba nos empieza a encantar y viceversa… Y todo ese rollo de estabilidad económica y éxito, tal vez, no sea como nos lo habían contado...  De ahí, que las vidas de nuestros protagonistas no sean de color de rosas. Y de ahí, que esta historia cobre vida propia sobre el papel porque son sus personajes imperfectos los que hacen que esta novela se convierta en algo real.

Normalmente cuando lloro con un libro, es porque se me escapa alguna lágrima, me tengo que quitar las gafas para secarme los ojos o incluso sonar los mocos que se me han acumulado… Pero lo de empapar un pañuelo detrás de otro con lágrimas, rímel, mocos solo lo ha conseguido este libro. Y que quede claro, más que exagerar, me estoy quedando corta en detalles porque hubo un momento, en el que mi madre entró a la habitación y no sabía que me pasaba y yo no podía hablar porque solo podía llorar, así que le señalé el libro y ella me miró con una sonrisa en los labios y se fue... Ese es el nivel de lo que David Nicholls ha conseguido hacerme sentir con esta historia y es que, desde la primera frase, él supo conquistarme y mi obsesión con este libro llegó a un nivel en el que no podía dejar de pensar en los personajes y en sus vidas, en lo que les pasaría... Y por si queda alguna duda, nunca acerté en mis predicciones porque este autor, no solo tiene la capacidad de hacerte llorar, sino también la de sorprenderte y dejarte con la boca abierta.

En cuanto a la adaptación cinematográfica, más conocida como “One day”, no tiene nada que envidiarle al libro porque es una historia que se ha conseguido plasmar muy bien en la pantalla, pese algún pequeño cambio que otro... Sin embargo, me ha gustado mucho que conservaran los diálogos originales porque son increíbles y bueno, la elección de los actores no podría haber sido mejor. Aún así, pienso que el libro te hace adentrarte de una manera mucho más íntima, mucho más profunda en la vida de nuestros personajes y te hace conectar todavía más con ellos. Así que, si has visto la película y te gustó, debes leer el libro sí o sí porque éste es todavía mejor, al igual que si has leído el libro, debes darle una oportunidad a la película porque esta historia merece la pena en todos sus formatos.

Además, también, me gustaría darle la enhorabuena a la editorial porque ha conseguido realizar una edición muy cuidada y muy bonita.

¿Cómo se supera este libro? A día de hoy no lo sé, ni creo que lo sepa nunca, ya que “Siempre el mismo día” es una historia que sabe hacerse un hueco en tú día a día, en tú vida, en tu corazón... Porque de alguna forma y pesar de los años, es una historia que seguirás recordando y que tendrás presente a la hora de tomar tus propias decisiones… Y pese a ese final que consigue hacerte trizas por dentro, también es una historia que sabe darte lo más importante que las personas necesitamos, aparte de amor, esperanza.

En fin... Pase lo que pase mañana, habremos tenido un hoy y eso es lo único que importa.


¡MUCHAS GRACIAS A LA EDITORIAL POR EL EJEMPLAR!


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domingo, 21 de junio de 2020

Reseña: Dulce despedida


¿Y tú? ¿Cómo imaginabas que iba a ser tu vida? ¿Eras de los que se creían invencibles a los dieciséis años o de los que empezaban a entender que hacerse mayor no implicaba tener un final de cuento de hadas?

Charlie Lewis, era de los que pensaba que sus padres estarían juntos toda la vida, que acabaría estudiando en una universidad y que nunca tendría problemas económicos… Pero lo que no imaginaba es que a su corta edad iba a tener que lidiar con un divorcio, un padre con depresión y un futuro de lo más incierto…

David Nicholls, el autor, nos narra el verano en que la vida de Charlie Lewis cambió, porque al final, son nuestras decisiones las que marcan un antes y un después y aunque en ese momento nuestro protagonista no lo sabía… apuntarse a una compañía de teatro iba a dar un giro de 180 grados a su vida.

“Dulce despedida” es sin duda, uno de los libros más realistas que he leído y creo que hacía tiempo que no disfrutaba tanto del placer de la lectura. Y quizás, esto sea una tontería para algunos, pero a veces creo que es necesario sentarse a leer sin pretensiones, sin expectativas y sobre todo sin prisas. Disfrutando de los matices, de los detalles y de la intimidad que crea el autor a través de sus palabras…

Y es que me he sentido TAN identificada con el protagonista de este libro que no he podido evitar revivir momentos de mi vida. Y creo que eso es justo lo que pretendía David Nicholls con esta historia… El mirar con retrospectiva a nuestro pasado y el aprender de nuestros recuerdos. Y eso, solo ha conseguido que acabara emocionándome con escenas de lo más cotidianas y que me llenara de risas con los diálogos más simples.

Por otra parte, uno de los elementos principales a destacar de esta novela es Shakespeare. Y es que hay que decir, que el autor, ha hecho un trabajo fantástico a la hora de enlazar la obra de “Romeo y Julieta” con la historia de Charlie, sobre todo, porque creo que ha conseguido darle un punto reflexivo a estas páginas que hace que este libro merezca mucho la pena. Y bueno, por si os lo estáis preguntando, “Romeo y Julieta”, también es la obra a la que se ha apuntado nuestro protagonista y no, él no es el encargado de interpretar al personaje principal porque se le da fatal actuar… Y si ahora, os estáis preguntando que porqué empezó a dar clases de teatro si ni siquiera le gustaba, la respuesta es sencilla... por amor.  

Fran Fisher fue la primera que conquistó el corazón de Charlie y en estas páginas viviremos con intensidad la fuerza de ese huracán al que llamamos “primer amor”; ese que pensamos que va a poder con todo, ese que, a pesar de los años, todos seguimos recordando... Pero no os equivoquéis, esta novela no solo esconde una historia romántica como tal, sino que se llena de diferentes clases de amor porque Charlie, tendrá que reconciliarse con su familia, tendrá que encontrar su sitio y tendrá que descubrir quiénes son sus verdaderos amigos… Porque, a fin de cuentas, lo que nos narra este libro son las diferentes etapas por las que tiene que pasar nuestro protagonista; como va tomando decisiones, afrontando los problemas y como va evolucionando a lo largo de los años hasta convertirse en la persona que realmente quiere ser.

Y bueno, desde que se publicó este libro, no he parado de ver reseñas negativas y creo que el gran problema que han tenido estas personas con la historia de Charlie Lewis es que se esperaban que se iban a encontrar con la típica historia adolescente de un amor de verano que va a la velocidad de la luz; chico conoce a chica, amor a primera vista, vivieron felices y comieron perdices… Y no nos engañemos, “Dulce despedida”, es justo eso, pero también es mucho, MUCHO más… Son las dudas, los miedos, esa primera vez, el paso a la madurez… En definitiva, la vida de un adolescente perdido que está empezando a darse cuenta de que convertirse en un adulto no es ni por asomo como nos habían contado que sería.

Lo que sí tiene de malo este libro es la traducción; no solo encontramos faltas de ortografía, sino que también hay inconexos en el texto y las palabras no se acaban enlazando con fluidez… Y al igual que ha habido partes que he releído porque me han hecho reflexionar, también ha habido otras, que he tenido que releer porque no entendía exactamente lo que el texto me quería decir… Y esto es una lástima porque se nota que la editorial ha apostado por una apariencia bonita, ya que es un libro que tiene muchos detalles en la edición, pero considero que deberían de haber priorizado y haber invertido más en una mejor traducción.

En conclusión, “Dulce despedida” no solo ha sido una de mis mejores lecturas del año, sino que se ha convertido en uno de esos libros que da igual el tiempo que pase porque siempre lo voy a recordar con esa nostalgia que solo las mejores historias nos dejan...


¡MUCHAS GRACIAS A LA EDITORIAL POR EL EJEMPLAR!

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