sábado, 18 de enero de 2014

Mírame una vez más

Tras el reflejo perdido de una pupila, el tiempo pasaba pero su corazón se hallaba completamente paralizado. Entre la multitud tenía que hacer un esfuerzo para controlar su respiración, pero para él, allí no había nadie, se encontraban solos como aquella primera vez. La diferencia es que esta vez no tuvo valor para acercarse. Eran como desconocidos que se conocían muy bien.


Habían pasado casi cincuenta años desde que aquella farola les vio por vez primera. Bajo aquella luz mágica un príncipe y una doncella deseosos, nerviosos y a la vez atormentados, acercaban sus rostros muy lentamente hasta rozar con la punta de su nariz con la que juguetearon hasta que una sonrisa nació en labios de ella. Sus manos empezaban a descender desde aquellas sonrosadas mejillas hasta desembarcar en aquellos carnosos labios, él no dudo en abrazarla con un poco de fuerza, para así eliminar todo el espacio posible que todavía les separaba. Sus ojos comenzaron a cerrarse y entonces sus labios quedaron completamente sellados, unidos por aquel jugo que les supo como la más poderosa de las pociones que les concedería a ambos el poder del amor verdadero.

Son muchas las personas que creen que éste tipo de amor, donde acaban comiendo perdices siendo felices, tan solo suceden en los cuentos populares con el objetivo de hacer soñar a los más pequeños, evadiéndoles de esa realidad en la que el príncipe nunca irá de azul y la doncella no llevara nunca corona porque jamás se conocerán y no porque una bruja malvada se lo impida sino porque quizás jamás creyeron en eso a lo que llaman amor.

Se dice que una persona nunca te pertenecerá pero si habrá una cosa que sea verdaderamente tuya en ella y es lo que ésta sienta por ti. Ese sentimiento que se crea junto a todos esos recuerdos hacen que cuando despiertas, estés allí donde quieres, en ese cuento mágico, la diferencia es que éste es real y empieza cuando los parpados se levantan igual que cuando el telón se abre y comienza la función.

Ha pasado un largo camino y sigo aquí en el mismo lugar, aquel hermoso jardín de grandes árboles con una única farola hoy es un gran castillo con tobogán donde apenas se puede tomar la sombra. Pero ella sigue ahí, tan hermosa como siempre sigue brillando con esa bella luz, radiante, llena de esa magia que la caracteriza. Todavía conserva aquellos nombres que grabamos esa misma noche, fue idea de ella… Siempre tenía grandes ideas, las mejores sin duda alguna. Metió las manos en el bolsillo de mi chupa de cuero, saco esa vieja llave oxidada y comenzó. Yo no sabía lo que hacía hasta que vi aquellas iníciales rodeadas con ese corazón. Ella dijo: - “¿Ves esto? Espero que lo veas siempre, porque solo el día que esto consiga borrarse yo dejaré de amarte”. No pude evitarlo y le conteste que si aquello pasara alguna vez, yo lo volvería a grabar todos los días si fuese necesario y así conseguiría enamorarla siempre en cada despertar. Ella sonrió de nuevo con aquella sonrisa, la única capaz de hipnotizarme. Se aferro a mi cuello y bajo aquella farola que había visto nuestro primer beso nos juramos amor eterno.

Me cuesta mucho controlar las lágrimas, cada momento, cada palabra, una simple mirada… su mirada. Todavía recuerdo como podía reflejarme en aquellas pupilas y como añoro algo tan cotidiano, sin embargo, para mí era el mejor regalo del día, ella despertaba enredada en aquellas sábanas blancas y yo me quedaba adentrado en aquella mirada.

Hoy se que jamás volveré a ver esos ojos... Han pasado cuarenta y nueve años desde que sus cenizas volaron hacia un nuevo lugar, pero yo sé que ella todavía sigue aquí, en este lugar, el corazón me lo dice y para mí, ella sigue viva en cada recuerdo porque cuando miro esa pintada intacta como el primer día siento que ella se acerca a mi y me alborota el pelo como solía hacer, de pronto me parece oler a aquel aroma de rosas… su perfume, la siento abrazándome, entonces una brisa de aire cálido llega hasta mí y ésta me susurra al oído “Feliz día de San Valentín, amor”

Porque un día nos convertimos en príncipes de nuestra historia, nos construimos todo un castillo en un apartamento de apenas cincuenta metros cuadrados, vencimos a todos los monstruos que quisieron separarnos, al final nos dimos cuenta que estos tan solo nos preguntaban si de verdad queríamos seguir juntos y así fue. Es cierto que no pudimos con aquel que nadie sabe como vencer pero unos minutos antes, ella me tendió su mano y allí encontré aquella vieja llave oxidada, me sonrió y cerró aquellos preciosos ojos. 



14 comentarios:

  1. ¡Hola Blanca!
    La historia me ha parecido preciosa... Una persona que tras 49 años aún sigue sintiendo que aquel amor fue el verdadero.
    Me ha transmitido muchas cosas: la magia que desprenden ciertas personas, el amor que permanece en el tiempo, lo que transmite una mirada, lo que se puede vivir en un apartamento pequeño...
    Y es que todo se resume en amor, real y cálido.
    Lo has descrito a la perfección, no sabía que escribieras tan bien, ¡felicidades!
    Un besazo

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    1. Que bonitas palabras las tuyas. Me alegro que te gustara y dedicaras tu tiempo a pasarte por aquí y leer...
      Soy de esas que piensa que el amor nunca muere si no que cambia de perspectiva: con el tiempo o por ciertas circunstancias... Pero que siempre perdura para siempre en algún rincón de nuestro corazón.
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

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  2. ¡Precioso!
    Siempre había pensado que el amor verdadero, ese que te llena hasta las entrañas y que es eterno no existe. Pero entonces llega esa persona que me ama como a nadie. Y a pesar denuestras discusiones entiendo que este amor del verdadero.
    Besos.

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    1. El amor debe de ser verdadero si no desde mi perspectiva no sería amor... Unos acaban y los caminos toman su curso por separado. Otros simplemente prefieren avanzar juntos y otros tienen miedo de desviarse y tomar un sendero diferente. Pero en todos ellos nace el amor, un amor que nunca podrá morir. Porque lo que sentimos cuando amamos es algo que no podemos ni tampoco queremos olvidar... Porque es uno de nuestros mayores tesoros, cambiará de lugar y tal vez vengan amores más fuertes. Pero un día ese sentimiento aparecerá, con una foto, un olor o cualquier sonido y entonces sonreirás y descubrirás que el amor nunca muere.
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

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  3. Me encanta la frase de: "desconocidos que se conocían muy bien" desgraciadamente me identifico mucho...
    Y sobre el resto del relato... ¡Jo! Casi me haces llorar...
    En serio, es sublime, hermoso, perfecto!
    Un abrazo, preciosa y pásate cuando quieras <3

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    1. Creo que no hay nada más bonito como que te digan que se sienten identificada con tus textos.
      Así que me alegro muchísimo por ello y solo decirte mil veces más gracias por tus bonitas palabras.
      ¡SE MUY FELIZ! :):)
      PD: Será todo un placer pasarme ^^

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  4. Gran texto precioso y emotivo.
    Un saludo Charlie

    :D

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  5. WOW que bellísima entrada! "Desconocidos que se conocían muy bien" suele pasar...

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    1. Me alegro que te guste y muchas gracia spor tus lindas palabras.
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

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  6. Holaa gupiii! Preciosoo sin palabras la verdad *______________*♥

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  7. Un texto brillante! Has conseguido transmitirme mucho con tus palabras y te agradezco por ello.

    Yo, sinceramente, no creo en el amor eterno. Pero sí que creo que si dos personas se quieren lo suficiente como para superar todos los obstáculos que la vida les coloque en su camino, que eso no es un amor cualquiera. Que no es el falso "te quiero" que se dicen las parejas hoy en día.

    Sé qué nada es eterno, pero si ambas personas luchan por su amor y se aferran a él en cuerpo y alma, creo que es casi imposible que desaparezca.

    Me encantó!

    Bss,

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    1. Sin duda alguna creo que es uno de los mejores comentarios que he obtenido desde que creé este espacio personal.
      Así que la que te lo agradece soy yo. Al contrario que tú si que creo en el amor eterno pero no en el amor eterno hacia una persona sino al mundo en general. Los gestos, los actos, la forma de pensar... hacen una fórmula mágica tan fuerte que con una dosis al día todos seríamos felices eternamente y a eso le llamo amor. Pero bien es cierto que todos somos distintos y cada uno ama tan diferente que es dificil crear una fórmula para cada uno... Así que mientras tanto ¡QUE VIVA EL AMOR!
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

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