martes, 17 de diciembre de 2013

Las tías buenas

Yo lo he intentado. Pero mucho. En serio.

He tratado de comer sano, de hacer deporte, de querer para toda la vida, de reproducirme, de aprender a cocinar, de hablar más bajo, de querer sexo sólo cuando hay alguien conocido en mi cama, de vestirme de colores suaves, de juntar las piernas, de gritar menos, de llorar más, de beber menos, de dormir más, de comer menos, de sonreír más... Pero no me ha salido.
Juro que he tratado con todas mis fuerzas de ser buena. Estar buena. Parecer buena. Pero no he podido.
Porque, a veces, las cosas que no deberían, me gustan, me apetecen, me las como, me las quedo, me las bebo, me las compro, me las guardo, me las follo...
Porque a veces, las cosas que me deberían gustar me deprimen, me aburren, me ponen triste, me dan asco.
Y he dedicado mucho tiempo, mucha energía, mucho dinero, mucha esperanza, a ser una mujer “como dios -o el patriarcado- manda”. Con curvas proporcionadas, compañías sexuales que se cuenten con los dedos de la mano, ropa de entretiempo, revistas de decoración, voz dulce, maquillaje discreto, regímenes saludables y aficiones que impliquen una aguja (no hipodérmica, claro).
Y ya me he cansado de que no me salga. No me sale parecerme a las de los anuncios de café instantáneo, a la que mis tías esperaban encontrar en las comidas familiares, a la que el tipo del banco quisiera dar una hipoteca, a la que la casera decente quisiera alquilar el piso, a la que los tíos encorbatados quieren llevar a cenar, a la que las dependientas quieren vender bragas blancas, a la que la policía quiere defender y no reprimir, la que cabe en las tallas que ponen en el escaparate.
Las malas, las inoportunas, las descaradas, las desubicadas, las desagradables, esas me salen mejor.
Y así, consigo menos cosas, pero son cosas que me gustan. Las que consiguen las tías buenas, con sus sonrisas oportunas, sus curvas adecuadas, sus posturas apropiadas... esas, me deprimen, me aburren, me ponen triste, me dan asco.
O envidia, vete tú a saber...

 

  -Anónimo



12 comentarios:

  1. He de decir que me ha encantado. Siempre se intenta hacer todo bien,pero a veces es aburrido u otras cosas.
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto tienes que hacer lo que tu quieras no lo que el resto crea apropiado para ti...
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

      Eliminar
    2. Muchas veces las personas pensamos que tenemos que ser como los demás dicen, y no como nosotros queremos. Pero, si hacemos esto, todos seríamos iguales, no habría nadie diferente. Y las personas no se enamoran de otras porque sean iguales, sino porque son diferentes.
      ¿Y qué más da si alguien es guapo o feo, alto o bajo, o gordo o delgado? Da igual cómo seamos por fuera, lo que importa es lo de dentro.
      Muy buen texto para pensar, me ha gustado mucho.
      Besoos :)

      Eliminar
    3. No podría estar más de acuerdo... La verdadera belleza se esconde en el interior... pero la gente tiene esa manía de confundirla con la atracción física de ahí que luego muchas parejas no se aguanten...
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

      Eliminar
  2. Nice blog ;)

    http://closertotheedgeblog.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  3. Las brujas quieren hacer princesas

    Que buen texto
    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No podría estar más de acuerdo...
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

      Eliminar
  4. Oh!!!! CIERTO!!! *.*
    Me encantó!!!!!
    La verdad es que me identifiqué bastante...

    Un beso! ;)
    http://myworldlai.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los buenos relatos son aquellos en los que te sientes identificada con sus palabras...
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

      Eliminar
  5. cuanta razon madre mia jajaja!:) te sigo, un beso:D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por formar parte de esto. ^^
      ¡SE MUY FELIZ! :):)

      Eliminar